jueves, marzo 16, 2006

Sólo basura

Palpaba los recuerdos todos los dias a la misma hora, secos, casi recientes que aun me quemaban en las manos.
Toque su estela aun caliente y me sentí como uno de los relojes desechos de Dalí. Sus pisadas perturbadoras me pararon en seco y él siguió andando como si no hubiera notado mi presencia detrás de él, la notó y peiné su pelo que siempre acababa enredado en mis dedos.

Era febrero y hacía un calor congelado; me perdí enero, por culpa del calendario de mi cuarto, enero tenía una foto de una pareja mirándose enamorados, ella se tapaba la boca con una mano y le extendía la otra a su amado, que estaba arrodillado ante ella mirándola con cara de memo. No me gustaban su caras, los cabrones hicieron que me perdiera enero...

Conocí a alguien una noche, me llamó la atención su pelo negro y alborotado y una cara de pillo que ya me era familiar. Le miraba, tratando de sacar algo más de esa insulsa sonrisa, él me hablaba y yo no le escuchaba, pocas semanas me hicieron falta para saber que le arrancaría el corazón y que en el fondo me gustaría... Su conversación simple y rancia me hicieron reirme de él.
"Eres una puta"
Esa frase recorría mis entrañas y la sorprendía saliendo de entre mis dientes, yo no vacilaba en reirme de su sentido. Hay gente mala, y luego hay gente como yo.

Me has pegado en la cara y has cesado de repente.
-¿Por qué te detienes? Te he dicho ansiosa.
-No puedo- Has contestado sujetándote la mano con la zurda.
-Eres un cobarde- Y me he reído de ti.
Luego volvió esa frase a mi mente. "Eres una puta"

De niña era Blancanieves, tan blanca como la leche y notablemente sonrojada casi continuamente.
Esta mañana me he puesto mi jersey rojo con capucha, me la he puesto mirándome al espejo, no era caperucita, alcé la vista, era el lobo.

En mis sueños, tu mirada tenía color, en la vida real sólo eras un actor muerto al que se le comían los insectos y sólo estabas lleno de gusanos; que maravillosa sensación la de hablar con la pared...

Cuando te hablo a tí en realidad hablo a la nada, hablo a todo, hablo a lo conocido, a lo terriblemente doloroso, a lo realmente irreal, y sobre todo eso, hablo a mi locura, me hablo a mí misma...

Nunca he sabido donde hospedar mi locura, he sido nómada durante tanto tiempo que ahora se me quedan pequeñas estas cuatro paredes acolchadas, mi cuerpo, que no contesta, me hace hacer cosas que pueden parecer incoherentes o absurdas, nunca pedí tener un cuerpo, ni una mente, como quisiera vagar invisible por el bosque, ser etérea y que las olas pudieran tocarme con el shhh de su voz, solo con tu voz, la única a la que responde mi cuerpo y mi alma, la que me baja de golpe a la tierra y me sube al cielo con la misma facilidad que decir hola.

4 comentarios:

kay dijo...

Críptico y delicioso. Los calendarios... malditos seres nacidos para esconderse o esclavizarnos... ;) beso!!!

fer dijo...

impresionante!
devoré tus palabras cómo quien devora un simple corazón. saciar ese hambre de tu locura para volver sola ante un espejo.
demoledora confesión..
un abrazo que comprende.

Anónimo dijo...

Etérea.
Porque si lo sabías y pusiste la hache tenemos un problema.

scarlett7 dijo...

gracias por molestarte en perder tu tiempo corrigiendo mis grandes faltas de ortografía,o es hortografia?:P