miércoles, abril 18, 2007

Alas rojas


Tengo las alas rojas de volar en circulos, de buscar un lugar para anidar mis lágrimas y tomar unas gotas de licor de la vida...La oscura habitación se aleja cada vez más de un espejismo irreal que mora por donde quiera que vaya...
Y le gusta que sea yo la que grite su nombre, porque nadie lo había hecho nunca, ni siquiera sabían que existía, esa noche una sombra me contó su secreto; en un tiempo temeré mis lágrimas porque cuando empiece ya no podré parar, de sacar el horizonte de dentro de mi alma...
No espero soportar más tiempo teniendo los ojos desgastados por el sudor de la noche, no quiero soñar con la mañana cuando para mí siempre será de noche.
No podrá ser real lo que pensaba que nunca pasaría, nunca, jamás dejaré de temerme a mí misma y mi pozo, ese tan hondo, me comerá de una vez por todas y el mundo será el mejor habitáculo para la gente ajena a mi vida y a mi muerte...

1 comentario:

Rafa León dijo...

Hay veces en las que quisiéramos que no terminase la noche. En otras ocasiones sólo deseamos que termine lo antes posible. Pero siempre, siempre, amanece de nuevo. Despliega tus alas rojas y aléjate de ese pozo. Hay veneros por doquier manando, sólo que en la oscuridad es inútil buscarlos con los ojos. Escucha, olfatea... siente.

Abrazos.