lunes, octubre 24, 2005

Vagon de la vida

El mismo camino, la misma hora, el mismo vagón de metro...
A fuera el cielo está negro mientras yo mancho de rojo mi libreta con la sangre inconsciente que se derrama por no poder ser saboreada, por no poder dejar de lastimar mis manos, como lastimo mi alma que queda rota tras cada dia,igual al anterior...
Se llena el vagón de caras ajenas, de historias cruzadas, de palabras perdidas y yo me bajo, me bajo en marcha...no esperaba que nadie lo impidiera pues en todas esas caras no hay ninguna conocida...
Y yo sigo andando a donde los pies me lleven, no pregunto, como nunca, y así es como siempre vuelven al mismo lugar, dónde mi realidad se confunde con mis sueños y a veces se me arranca una sonrisa.

6 comentarios:

ayn dijo...

...muy larga la espera...
acabo de visitar un blog con el que me he reido durante un buen rato, a lo mejor te apetece:

http://www.geocities.com/allgreyblog

no nos vuelvas a dejar tanto tiempo solos...ánimo y un abrazo!

fer dijo...

aunque los caminos puedan ser siempre los mismos, podemos caminarlos de maneras muy diferentes. Quizá en el vagón sí había alguien conocido que vió tu alma rota.
..esperaba ya tus palabras..
gracias por que me arrancaste también la misma sonrisa :)

kay dijo...

araña los minutos y arráncales más sonrisas; regálate tardes de café con nuevas almas, que no almas nuevas, y resúmete en alientos
un abrazo pqueña compañera

alZhu dijo...

No hacen falta caras conocidas para salvarte la vida. Apuesto a que coincides con mucha gente cada día, aunque no te des cuenta. Quizá alguno se fijó en que sangrabas, notó tus lágrimas empapando tu libreta, se percató de tus piernas temblorosas y ahora estaría dispuesto a salvarte.

Maga dijo...

Últimamente todos rumiamos eso de los sueños. Haz lo posible por no desangrarte, por no quedarte sin palabras. Eso es lo más importante.

Gato negro dijo...

Realidad y sueño son parte unica de la persona, no estan separadas, son pensamientos a distintos niveles, pero al fin y al cabo son pensamientos. Estoy seguro que sabes nunca hay un mismo camino, ni una misma hora, ni un vagon de metro, siempre es diferente, ha cambiado, como tu, como todos.Reconozco como tu que las caras ajenas que no impedirian tu salto ni el de nadie puede hacer pensar a uno en lo triste que llega a ser el ser humano. No te dejes llevar por esos pensamientos, sigue pensando y comprendiendo, sigue,sigue,sigue, aunque solo sea por curiosidad.