viernes, agosto 12, 2005

Paraíso perdido


Podría dejar correr el agua de aquella fuente,ignorar el chorro que se escapaba del pequeño agujero de su base y seguir contemplando los peces naranjas que alguien ponía cada noche,renovados, porque aquel agua estaba muerta,tan muerta que daba vida a la plaza...
Tiraban monedas los turistas,esos que se creen cualquier cosa y pasan una vez por un lugar y abandonan su esencia al irse y yo miraba el cuadro,al lado del kiosko de prensa,sentada en un banco de piedra...
Detrás la iglesia,donde las mujeres beatas iban a rezar los domingos,esas que se emocionan cuando redoblan las campanas y piden,piden a no saben quién para que nada les falte...
Los árboles se perdían arriba en lo alto y las casuchas derruídas de los alrededores adornaban el panorama veraniego,otoñal,primaveral o invernal,siempre en el mismo sitio,cada año más bonitas y derruídas...
El puente cobijaba al rio que pasaba debajo,creo que siempre ví el carrito de bebé allí tirado,sin dejarse arrastrar por la pequeña corriente...Nadie bajó nunca a podar el musgo y la maleza, pero crecía todo de forma natural,nunca de menos,nunca de más...
Sintiéndolo mucho hoy no corró cuesta abajo para encontrar todo aquello,no paso de noche sigilosa por el matadero de al lado de aquella casa encantada,hoy parece que el no se quién de las beatas se ha olvidado de todo aquello,de todo lo que ví de niña y me enseñó un poco del mundo,de los paisajes maravillosos,de la magia de pueblos perdidos...
La última vez que volví tenía un nudo en la garganta y hace tanto que no puedo pisar aquel lugar...que te pido perdón paraíso por olvidarme también yo de tí...

1 comentario:

Alice dijo...

Me entretiene asustar a las beatas