miércoles, agosto 31, 2005

A mi...

Calla,por que siempre hablas sin coherencia,porque puede ser que las cosas no sean como las ves,si estan bien deja de deformarlas,no juegues contigo,deja de engañar a esa cara del espejo,deja de señalarte como si fueras un bicho raro,no importa que la vida no tenga pies ni cabeza,estas aqui y eso vale,no sirve de nada ponerte a componer el puzzle justo cuando vas a salir por la puerta,por esa por la que quiza no entres nunca mas...y sin embargo te callas,te callas cuando no toca y las ilusiones se vuelven a caer dejando de nuevo otros rios en tus ojos,los que se tiñen cuando lloras y te dan tanto miedo ver...
Deja de ponerte en otra piel y di lo que sientes,no seas una niña cuando no procede,mira a tu alrededor y si ves algo que quieres de verdad,cogelo,sin miedo,sin titubear,sin pensar en que caera del cielo sin hacer nada...
Lo mas triste de todo es que no sabes como hacerlo,no encuentras la forma y te metes en la espiral,nunca has salido,pensabas que si,que todo habia acabado y que habias superado los obstaculos que te atormentaban,sin embargo,mirate,todo lo que esperabas ser queda en un rincon invisible de tu mente,de nada sirve que te compadezcas de ti, porque si no andas nunca llegaras a ningun lado,porque te quedas paralizada y te vuelves una estupida que no es capaz ni de cambiar su vida...

2 comentarios:

Gato negro dijo...

Acabas de describir mi sensacion mas recordada en los ultimos dos meses. Esa lucora a la que se llega cuando no encuentras las fuerzas ni las razones para actuar, y la autocomplaciencia se convierte en un amigo judas que busca tu hundimiento. Pero yo creo, y estoy seguro de ello, que solo es cuestion de ver desde fuera,desde una ventana aislada, ausentarse, mirar las cosas como son, con tranquilidad y entonces, cuando llegue ese momento todo sera claro, y no hara falta valor, porque tu propia esencia te empujara a realizar todo aquello que siempre imaginaste. Increible leer algo como esto, realmente me parece fascinante.

GATO NEGRO

fer dijo...

Un día cruzarás el umbral de esa puerta y no tendrás miedo, la espiral se estirará en una línea recta, los espejos te devolverán un rostro reconocible y los obstáculos sólo serán simples escalones, y andarás y llegarás a donde tus pies te lleven, y verás que arrojas una sombra sobre el suelo y que existes y eres tu… sin más.