lunes, junio 17, 2013
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Vete corriendo, lejos de mi casa, que tú camino y el mío sean encuentros casi imposibles...
Que no pueda verte, que no pueda oírte. Que el silencio no rompa mi ropa en esta cama llena de desconocidos.
Tú y yo nunca existimos, para que conocernos...?
Tú y yo ya nos olvidamos una vez...
jueves, febrero 28, 2013
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Éramos, lo que se podría decir, un soneto de un poema inacabado, una película en blanco y negro, un funeral con coro y sin flores...
Éramos el drama en direcciones opuestas. Todo iba bien si la pasión nos ganaba... Tú y yo jamás íbamos a ser personas reales. Una pareja de pájaros malheridos, que se atacan y se salvan mutuamente sin piedad...
Aun con todo, la infelicidad nos hacía felices. Dentro de una ciudad que habíamos inventado, donde los dos teníamos un gran papel que interpretar y un telón que no estábamos dispuestos a bajar.
Estuvimos bailando durante cuatrocientos ochenta y dos días... Nunca nos hizo falta tener una canción, yo cada noche caía en sus brazos, dormida... Me dormiste cada noche con el veneno dulce de tus labios...
Sabías a sal de mar, a mar implacable. Y como un mar bravo mecías mi cama hasta quedarte sin fuerzas... El invierno, vertido encima de mi cuerpo y mis noches me dejó sola hasta que te fuiste...
Ahogados, sin versos ni alma, sin nudo en la garganta, fuimos cayendo en un letargado sueño donde nos íbamos inventando los recuerdos...
Que dulces eran los despertares de nuestros recuerdos. Que eternos los
besos, que silenciosa la rabia... Que largos los recuerdos donde arrancabas mi ropa e ibas más allá de mis límites... más allá de los tuyos, pero nunca de los nuestros.
Cuatrocientos ochenta y dos días... No se trató de ser felices si no de salvar la vida...
Todo es mentira
Todas mis canciones hablan de ti
La golondrina y el hombre triste
Los días pasaban y el hombre se desesperaba porque la golondrina ya no parecía alegre y no se la oía cantar.
Èl decidió pasado un tiempo soltar al ave pues ya no le hacía feliz con la belleza y felicidad que despendría cuando la conoció aquel dia en el parque y en cambio ahora parecía que la luz se le había apagado.
La golondrina salió volando por la ventana y el hombre quedó triste y vacío. Una tarde el hombre escuchó un canto que reconoció al instante, salió al balcón y allí estaba, bella como el primer día, la golondrina posada en su barandilla.
A partir de esa tarde, la golondrina acudía cada atardecer y cantaba en el balcón del hombre hasta el anochecer.
Èl fue feliz y ella para siempre libre...
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Cuantas veces nublamos las tardes de verano hablando en otro idioma y viviendo en otros planetas...?
Seríamos a partir de aquel día impresdinciblemente prescindibles.
Podríamos borrar los besos que dimos en cada esquina de esta ciudad llena de lobos, monstruos y fantasmas...
Siempre seremos felices cuando no estemos juntos, siempre seremos perfectos en la distancia, en la ignorancia... Estuvimos a punto de batir el record de distancias cortas, y bailamos un baile que no está aun inventado...
Tú y yo siempre seremos lobos con piel de cordero...
Cosas que nunca quisimos
Los mismos lugares, idénticos... Tan comunes y familiares que ahora se me hacen mas extraños que nunca.
Las hojas salpican las tardes y las calles vacias se llenan de individuos grises que se llevan nuestra infancia.
Señores con sombrero, señores que se toman licencias poéticas para destrozarnos la vida y la infancia...
Derechos pocos, memoria toda la imaginable...
Que me devuelvan mi inocencia...
Y sin embargo...
1500 pensamientos
1990
En caso de emergencia
lunes, julio 09, 2012
9957
Una casa sin tejado ni suelo, unas paredes derretidas con direcciones equivocadas, testigo de lo que quizá nació o quizá nunca llegó a existir... Palabras, palabras y más palabras que se borraban antes de salir de sus bocas.
Ella quiso saber pero no se atrevió a dejar de hacer maletas cada día, él siempre pensó que la casa fué una parada de tren sin destino donde ella le daría sopa caliente a diario, le cuidaría hasta tener un hogar más grande y bonito...
Y juntos se hicieron los seres más infelices de la tierra, y después no comieron perdices ni vivieron felices, después dejaron la mitad del equipaje en la casa en ruinas y perdieron la cabeza.
Y así es como todos queremos recordarlo... Para volver a olvidarlo y volver construir casas sin tejado ni suelo...
martes, mayo 15, 2012
Calle del Olvido
Me di cuenta con un solo vistazo de que traerías problemas, desde antes de que abrieras la boca pensé que debía odiarte, o que quizá lo más sensato sería ignorarte.
Y NUNCA, NUNCA dejar que traspasaras barreras físicas...
Debí encerrarte, dejar que te comieran los monstruos de mi armario, dejar que te evaporaras como los días malos, como la lluvia y el invierno...
Decidí con el estómago en vez de con la cabeza, tenía hambre y me rugían las tripas...
Ser racional a un lado, me convertí en kamicace para tirarme a ese rio seco donde me manché entera y completamente de barro de nuevo...
Ahora fumo debajo de la lluvia esperando que un desconocido se ponga a mi lado resguardándome con su paragüas rojo...
lunes, abril 09, 2012
Justicia poética
Tu voz toma forma de eco que corre tras de mí, con luces de asteroídes, vacías, cansadas, luchando por desaparecer.
Rompí el jarrón valioso de tu mueble bar y he llegado fuera de tiempo para arreglarlo... Nunca se me dieron bien pegar piezas sangrantes de objetos que no saben muy bien que y porqué existen...
Tú piensas que estás muy lejos de mi, en mi cabeza, fisicamente... Y lo único que hago es apartar recuerdos y pensamientos que me llevan a tu mundo. Para no caer de mi nube, para no recordar todo lo que hay y no quiero ver...
Quizá
Será que estoy cansada de forzar el destino para no decir adiós, será que me gusta tirarme de coches en marcha, demonios me envenenan y pierdo la razón. Por un momento el tiempo al lado de alguien se paró...
No sueño con sueños que no son míos, sueño con luces, vagones de trenes que no paran y van a velocidades vertiginosas. Sueño con poder mirarme alguna vez en otros ojos y saber que no me guardo un as en la manga.
Siento que estoy segura y por eso ando con paso firme entre las llamas, me pregunto hasta donde podría llegar...
Take
Como en mi propio funeral. Muerte por bala en el cerebro.
Las lagunas se van deshaciendo tras los recuerdos inventados, traspuestos, sonoros, los que huelen a color sepia.
Fué suficiente el camino entre mi mano helada y mis pies que corrían, y estando entre un mar congelado y un cuerpo caliente no me decido a derretirme por si me roban algo mientras duermo.
Mi vida como la de un corredor de apuestas que se va derrumbando como un castillo de naipes, nunca seré reina de corazones porque mi papel es verde, como el de la bruja del Oeste. Como mirarme en un espejo y no encontrar reflejo, como querer verte y no poder por miedo a no querer saltar.
Cierra los ojos, que la cuerda que ata tus pies se aprieta más fuerte cuando cierras los ojos y sin más te lanzas...
Monster
Aun así... Si te matara tendría que suicidarme...
Muerte de un autoestopista en un psiquiátrico
Metáfora, soy sonámbula en este universo.
Echar de menos lo común y cercano es raro, hasta que deja de ser cercano y común, hasta que las ruinas del binomio caen sobre ti...
Eres paralelismo absoluto, lo que odio de mí. La parte interna y disimulada de mis remolinos, la niebla que causo tras estos faros de luz hambrienta y despierta...
Choque rotundo de mundos y tiempos descompasados, como bailar en una fiesta donde nadie quiere bailar contigo...
?
¿Cuántas sorpresas ininterrumpidas
y desordenadas podrían caberme dentro
de la cabeza y el pecho...?
Llena de puntos suspensivos, llena de dudas absurdas,
de abismos y avistamientos de tierra a lo lejos.
Tan loca como para creer en lo imposible y no rendirme nunca,
tan loca como para creerme los cuentos que de niña me contaban
antes de "dormir", sí, porque los cínicos es lo que tenemos,
que ponemos entrecomillado a todo y aun así aún creemos
que hay monstruos debajo de la cama, no nos damos cuenta de
que los monstruos están dentro de nosotros...
Antes de estallar...
Me fui a media voz, la otra media me la comí para no decir todo lo que quería decir, para no correr en la dirección correcta, quedarme hasta que todas las luces de la ciudad se hubieran apagado y así, a oscuras, por fin me hubiera atrevido a dar un paso... Antes de estallar... Antes de manchar todas las paredes de la ciudad con mi ironía...
El aire entrando en los pulmones, y los ojos entrecerrados cuando no te hace falta ver, y todas esas cosas que he perdido pero que no se irán nunca... Siempre fuí el "ya te llamaremos", el "ya habrá otro momento", "otro lugar". Nunca fui un presente perfecto, una apuesta segura, un 100%...
Hablar en singular, como si me hubiera convertido en un pasado imperfecto. Una espiral eterna de buenas intenciones que duelen y se enredan sin remedio.
A alguien se le olvidó inventar el botón del pánico en el pecho...
